¿Cómo gestionar las rabietas?

Las rabietas son comportamientos naturales durante el desarrollo de la primera infancia. Los niños tienen una tendencia normal y natural a afirmar su independencia a medida que aprenden que son seres aparte de sus padres.

Este deseo de control, en la mayoría de las ocasiones, se manifiesta diciendo “no” y teniendo rabietas.

¿A qué edad es normal que tengan rabietas?                            rabieta

Generalmente, comienzan alrededor de la edad de 12 a 18 meses, empeoran entre los 2 y 3 años, y  disminuyen a los 4 años, después, casi no se deben volver a presentar.  Son un problema para los padres y también para el niño, ya que es un conflicto emocional

Es importante recordar que las rabietas pasan con la edad y esto llega cuando el niño adquiere lenguaje para  poder expresar lo que le ocurre. Estar cansado, hambriento o enfermo puede hacer que las rabietas empeoren o se vuelvan más frecuentes.

¿Cómo gestionarlas?

  1. Escuchar: Las rabietas tienen una base de frustración, si pueden expresarlos, hay que escucharles los motivos.
  2. Poner palabras a su enfado: “Veo que estás enfadado porque no te dejo jugar en este momento, debes hacer los deberes antes y luego podrás jugar”.
  3. Explicar con palabras simples lo que está haciendo, pero, no intentes razonar con tu hijo, ya que en plena rabieta, no escucha a nadie y está fuera de control, por lo que conseguiremos lo contrario: que patalee y chille más.
  4. Ofrecerle una alternativa para cuando se calme, pero, no debemos de ceder, porque del mismo modo que los padres intentan poner límites a través de las normas, los pequeños, también marcan sus límites para ver hasta donde toleran sus padres. Mientras que tu hijo está en una rabieta, no le prestes atención, ya que con ello, se reforzará un comportamiento que queremos eliminar.
  5. Reforzar: En muchas ocasiones, nos olvidamos del último paso, y es muy importante. Ya que el niño ha conseguido manejar su rabia, frustración, enfado, manifestaciones fisiológicas (taquicardia, calor, sudoración…) y todo ello mejora el auto-control. Con este refuerzo le estaremos enseñando a autorregularse y a saber lo que está bien y lo que está mal.

Si somos constantes, la frecuencia de las rabietas, disminuirá.

Sé que es difícil acordarse de todo ante una rabieta, pero, de esta forma estaréis enseñando  vuestros hijos lo correcto, por lo que no podemos ser un modelo contrario y perder los nervios.

“Quiéreme cuando menos me lo merezca porque será cuando más lo necesite”

20140716071300427900

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: